Disculpad la errata en el título, quería decir que por fin se acaba Operación Triunfo. Es un alivio, espero que con el bajón de audiencia de este año se lo piensen un poco antes de seguir el año que viene.
Para ser sinceros, la única edición que me atrajo un poco de OT fue la primera, supongo que por la novedad. El resto de ediciones las seguí de reojo, es decir, las veía por encima. Hay que reconocer que desde que se fueron a Telecinco, el tema empeoró. Pasó de ser un concurso de talento a ser un Gran Hermano musical. Después de eso vino lo peor, la llegada del amigo Risto al programa. Claramente era una maniobra de relevancia publicitaria, es decir, una estrategia para llamar la atención de los telespectadores.
Ahora, con la bajada de la audiencia, han intentado otra maniobra de relevancia, echar a Risto del programa. Pueden decir lo que quieran, pero realmente es una maniobra muy pensada, que debería beneficiar tanto a Risto como a Telecinco.
Para Risto otra excusa para aparecer en programas diciendo sandeces de tipo duro, ya me gustaría verte paseando por Vallekas, te las ibas a llevar todas en el mismo lado.
Para Telecinco, una forma de enganchar espectadores sólo para ver el motivo por el cual se habían cargado al personaje en cuestión.
En fin, todos iban a ganar menos los espectadores cansados de que se insulte nuestra inteligencia.
Según dicen las audiencias, el tiro les ha salido por la culata. La semifinal fue el tercer programa más visto de la noche del domingo con un 15% de share, muy por debajo de sus objetivos.
Bueno, espero que con el batacazo os penséis hacer otra edición de Gran Triunfo, digo Operación Hermano…, Operación Truño, que no me salía el nombre.
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